El hongo cordyceps es uno de los viejos conocidos de la medicina tradicional china. Denominado en ocasiones como el “hongo oruga” porque crece como parásito de este insecto, forma parte de la extensa lista de hongos terapéuticos. Es un habitual en el universo de los suplementos, si bien nos lo podemos encontrar con apellidos diferentes: Cordyceps sinensis y Cordyceps militaris. En este artículo compararemos Cordyceps sinensis vs Cordyceps militaris.
Índice
¿Cuáles son las particularidades y para qué sirve cada uno? Sigue leyendo y te contamos las principales diferencias entre las dos especies: ambas contienen compuestos bioactivos como cordicepina, adenosina y beta-glucanos, cuyo potencial biológico se ha investigado en diferentes estudios.

Qué es el hongo Cordyceps sinensis
Al hablar de hongo Cordyceps sin matizar, generalmente nos referimos a la especie Cordyceps sinensis. Esta se suele tomar de referencia en los estudios científicos y también es la más frecuente en la fórmula de aquellos suplementos de hongos que incluyen Cordyceps. Es, como decimos, la especie de Cordyceps mejor documentada, con informes de médicos tibetanos que datan de finales del siglo XV. [1]
El principal componente bioactivo de este hongo son los nucleósidos, como la adenosina, pero también los polisacáridos, todos ellos responsables de sus cualidades para la salud. En particular, al Cordyceps sinensis se le atribuyen propiedades antiedad, antioxidantes, reparadoras y moduladoras del sistema inmune. [1]
Qué es el hongo Cordyceps militaris
Aunque es el Cordyceps sinensis la especie más estudiada, el Cordyceps militaris poco a poco va captando la atención de la comunidad científica. En concreto, llama la atención su alto contenido en cordicepina, mucho más elevado que C. sinensis. La cordicepina es un nucleósido con cualidades adaptógenas, antiinflamatorias, antimicrobianas e inmunomoduladoras.
De forma alargada y de color naranja, a menudo es conocido como el “hongo de la energía”, dado que también favorece la vitalidad. Es más, se trata de un ingrediente muy popular entre deportistas por su potencial para promover la resistencia física, a pesar de que todavía se necesitan más investigaciones en este ámbito. [2]
Comparación de Cordyceps sinensis vs Cordyceps militaris
A diferencia de otros hongos de consumo culinario frecuente como el shiitake o el boletus, estas especies no se emplean comúnmente como ingrediente en la cocina convencional. Pero sí los encontramos en forma de polvo o cápsulas en la industria de los suplementos alimenticios. Aunque pertenecen al mismo orden (Hypocreales), C. sinensis y C. militaris presentan diferencias notables en lo que respecta al origen biológico, disponibilidad, método de producción y principios activos.
Diferencia 1: origen biológico
El C. sinensis es un hongo parásito de las orugas de la meseta tibetana. Así actúa, de acuerdo con las investigaciones: las esporas del hongo infectan y se apoderan del organismo huésped, provocando su eventual muerte. El hongo continúa creciendo y emerge del cadáver del mismo.
Por su parte, el C. militaris también se cultiva fácilmente en la actualidad en laboratorios e interiores sobre bases de grano o arroz enriquecidas con nutrientes.
Diferencia 2: Disponibilidad
La disponibilidad del cuerpo fructífero silvestre de C. sinensis es muy limitada, pues no se puede cultivar de forma artificial a escala comercial. Sin embargo, en laboratorio sí se cultiva masivamente su micelio para elaborar suplementos. Por el contrario, C. militaris resulta más accesible y disponible, ya que su cuerpo fructífero se puede cultivar en laboratorio sin dificultad.
Diferencia 3: método de producción/extracción
El cuerpo fructífero de un hongo (la estructura visible, que emerge de la tierra) es el que concentra en mayor proporción los principios activos. Pero solo C. militaris permite obtener un cuerpo fructífero a escala comercial.
En cuanto a C. sinensis, prácticamente todo lo que se adquiere en el mercado es micelio (el organismo principal, que vive oculto bajo tierra) cultivado en laboratorio. El gran problema es que no aporta cantidades significativas de cordicepina.
Con el objetivo de maximizar la concentración de sus principios bioactivos, es común someter el cuerpo fructífero o micelio a un proceso de extracción. Como veremos más adelante, conviene revisar muy bien el etiquetado de los suplementos para cerciorarse de que es un extracto de calidad.
Diferencia 4: principio activo
La presencia de cordicepina y beta-glucanos es sustancialmente alta en el cuerpo fructífero de C. militaris y muy baja en el micelio de C. sinensis. Por su parte, la adenosina se encuentra en cantidades altas en C. sinensis y moderadas en C. militaris.
Suplementos de hongo Cordyceps: ¿cómo elegir?
Dadas las particularidades de los hongos terapéuticos y de las posibilidades en lo que respecta al método de procesado, es importante revisar con detenimiento la etiqueta del suplemento en cuestión. Asimismo, te hablamos de las precauciones y posibles contraindicaciones en el consumo.

Fórmula: qué revisar en la etiqueta
- Materia prima y origen. Prioriza marcas transparentes que especifiquen el origen de la materia prima. Para el C. militaris, el cuerpo fructífero suele ser la mejor opción, ya que se cultiva con facilidad y concentra altos niveles de cordicepina. Sin embargo, para el C. sinensis, el cultivo de micelio en fermentación (como la cepa CS-4) es la alternativa más habitual y estudiada. Más allá de la parte utilizada, la calidad final dependerá de la cepa, el método de cultivo y el tipo de extracto.
- Especie. Si buscas apoyo en el rendimiento deportivo o la gestión del cansancio, la opción más estudiada es el Cordyceps militaris, gracias a sus altos niveles de cordicepina, aunque la evidencia científica actual aún es preliminar. Por su parte, el Cordyceps sinensis se ha utilizado tradicionalmente como adaptógeno para favorecer la resistencia al estrés y el bienestar general, si bien sus posibles beneficios a nivel cardiovascular continúan en fase de investigación. [3]
- Extracto estandarizado. Además de incluir el ratio de extracción, fíjate en el porcentaje mínimo de principios activos, un detalle esencial que el fabricante debe incorporar en la etiqueta. Asegúrate de que especifique el porcentaje de beta-glucanos y no solo de «polisacáridos totales». Aunque todos los beta-glucanos son polisacáridos, no todos los polisacáridos son beta-glucanos. Es bastante habitual que, entre los polisacáridos, figuren alfa-glucanos (almidones de relleno).
Contraindicaciones y efectos secundarios del Cordyceps
Los estudios disponibles sugieren que las preparaciones de Cordyceps suelen ser bien toleradas a corto plazo. No obstante, la evidencia clínica sobre su seguridad sigue siendo limitada, especialmente respecto al consumo prolongado, dosis altas y posibles interacciones con medicamentos. En algunos casos, además, se han observado ciertos efectos secundarios como sequedad bucal, náuseas, distensión abdominal, molestias en la garganta o dolor de cabeza.
En cuanto a las contraindicaciones del Cordyceps, los expertos aconsejan evitar su consumo a pacientes que padecen lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple y artritis reumatoide. La recomendación general, en todo caso, es seguir siempre las indicaciones del fabricante.
En conclusión
Los hongos Cordyceps han sido utilizados durante siglos para el bienestar general y el rendimiento. Si tu intención es cuidar tu salud a nivel integral a largo plazo, considera el C. sinensis, al que se le atribuyen propiedades inmunomoduladoras y orientadas al equilibrio cardiovascular. Para un efecto energizante y revitalizante, así como por su potencial acción antioxidante, los suplementos formulados con C. militaris podrían marcar la diferencia, siempre teniendo en cuenta que la evidencia científica sobre ambas especies aún continúa en desarrollo.




